Nuestra entrevista con Nathan, de Gossip

Al principio Londres me dejó alucinando – estaba lleno de freaks radicales…” Nathan Howdeshell, Gossip.

Nathan Howdeshell, miembro fundador y guitarrista de The Gossip desde 1999, se ha pasado esta semana por la oficina de Spotify para hacer de DJ en la sala Soundrop. Rodeado de notas garabateadas con ideas sobre temas, botellas de agua y cerveza fría y un portátil que emite un leve zumbido, Nathan pincha un remix de Jacques Renault de los neoyorquinos Midnight Magic, algo de no-wave danés de Iceage, el dub abstraído de los Peaking Lights de Wisconsin y también a la cantautora angloalemana Anika.

“Hay muchísimas cosas que molan en Spotify”, ríe. “Yo llevo una pequeña discográfica propia y aquí estoy encontrando cosas que hasta yo había olvidado…”.

The Gossip se formó en el Arkansas rural. ¿Cómo os llegó allí la música underground?

Sobre todo por colegas con los que nos escribíamos. Así es cómo Beth y yo descubrimos Riot Grrrl y ahí es donde empezamos realmente. Circulaban un montón de cintas con compilaciones que hacíamos y también monté un show para el grupo de Calvin Johnstone estando todavía en el instituto.

¿Es cierto que en tu pueblo, Searcy, estaba prohibido el alcohol?

Sí, era una mierda de pueblo. Tenías que conducir 30 o 40 minutos solo para comprar vino. Como puedes imaginar, Londres me dejó alucinando la primera vez que vine aquí; estaba lleno de freaks radicales. Ahora tengo la mayoría de mis amigos desperdigados por todo el mundo, pero los británicos fueron los primeros que aceptaron a The Gossip, así que aquí siempre nos sentimos de una forma un poco especial, sobre todo Beth. Nos sentíamos como aquellos gatos del free jazz que iban a París en los 60. Inglaterra siempre tuvo la mano abierta, lista para aceptarnos.

Se ve que te gusta hacer de DJ…

Sí, me encanta. Pincho montones de discos en las fiestas, pero me gusta seleccionar. Pincho en un garito de honky-tonk que tengo cerca y es todo discos antiguos de country. Doc Boggs, Skip James, Johnny Cash… yo quiero que la gente baile y se lo pase bien. Mi padre es un hillbilly que solo escucha country, y observo que a mí me gusta cada vez más. En casa, en la granja, reparo vallas y me encargo de los animales, y el country es la banda sonora de mi vida.

¿Qué cinco discos han hecho de ti la persona que eres?

La compilación de No New York de grupos de Nueva York de finales de los 70 desfasa de punk, mola muchísimo. El primer álbum de Suicide es alucinante, y se definían como punk en 1972, antes de que nadie utilizase esa palabra para describir un sonido. El primer álbum de los Stooges es un disco increíble, igual que el Black Saint and the Sinner Lady de Charles Mingus. Y, por supuesto, el primer LP de las Ronettes.

¿Hay algo que tengan en común?

El minimalismo. Me gusta la música que suena primitiva, y son todos muy primitivos. Me gusta el espíritu de rebelión que se oye en ellos.

¿Cuál es el disco más grande jamás realizado?

Pues… todo viene del blues, así que tiene que ser un disco de blues. Es una pregunta difícil. Ese primer álbum de Suicide que mencioné es uno de mis discos favoritos de todos; sigue sonando futurista, es alucinante. Claro que la canción de Jackie Brenston Rocket ‘88′ fue probablemente la primera grabación de rock and roll, allá en 1951, así que supongo que también es importante.