Nuestra entrevista con Emily Eavis

“TODO LO QUE OCURRE AQUÍ ES EMOCIONAL PORQUE ESTA ES NUESTRA CASA”

Emily Eavis, hija de Michael Eavis y heredera del Festival de Glastonbury que Michael comenzó en 1970, sabe bien cuál es su momento favorito del verano.

“Cuando se abren las puertas”, ríe. “Es el mejor momento, de verdad. Ver a toda la gente, la determinación, saber que está a punto de suceder toda esa diversión…”

Este verano, como ya se dio a conocer, las puertas no abrirán y la granja Worthy, sede del evento, está en barbecho para hacer una pausa. No obstante, este lugar hierve de actividad. Un equipo de la TV estatal china se encuentra allí documentando este icónico acontecimiento que ya es una tradición británica, al tiempo que la visión de Danny Boyle para la ceremonia de inauguración olímpica en Londres incluye una reproducción de las zonas del público del festival e incluso de la vecina colina de Glastonbury Tor.

Entre tanto, varias cuadrillas taladran, martillean, clavan, levantan y enganchan por todas partes diversas cosas a diversas otras cosas para ir poniendo todo en pie con tiempo para junio de 2013. Al otro lado del campo, frente a donde estamos hablando Emily y Spotify, se alza silencioso el esqueleto del Escenario Pirámide, esperando a que las puertas vuelvan a abrirse dentro de 12 meses.

Este año de descanso no parece mucho de descanso.
¡No! En este momento los agentes están intentando hacer las reservas para los principales espacios; probablemente queden cerrados dentro de muy poco. Ayer, un gran nombre que queremos traer desde hace un montón de tiempo se puso en contacto con nosotros, y ahora estamos intentando negociar el trato, explicando que no podemos ofrecer millones de libras pero queremos de verdad que venga. Creo que este año vamos a terminar un poco antes, pero solo son 3 días ¡y tras un año de pausa tenemos el doble de cosas entre las que elegir!

Ahora también os tienen más que en cuenta en las Olimpiadas.
Nos halaga mucho, muchísimo. Si han decidido convertir al festival en parte de esa enorme ceremonia que representa a Gran Bretaña, supongo que ahora Glastonbury es algo muy típicamente británico.

¿Indica esto que el propio país ha cambiado, ahora que formáis parte hasta tal punto de la imagen que tiene de sí misma la nación?
Sí, esperamos que haya una mentalidad más abierta. El espíritu que tiene la gente aquí tiene mucho de británico. Han tenido que pasar por años duros, duros en serio. Cuando es duro lo es de verdad. Muchos simplemente se van, y te quedas con una gente que tiene un enorme compromiso y determinación de pasárselo bien, es impresionante cuando lo ves. Eso es muy británico. No sé qué tal funcionaría esto en otras partes del mundo.

¿Visitas otros festivales en busca de inspiración?
Sí, y este año espero ir a unos cuantos. Tengo claro que quiero ir a Camp Bestival y a Port Eliot, y me gustaría mucho poder ir a Sziget, en Budapest. Hace un par de años me llevé a 12 sobrinos y sobrinas a Reading, y fue un trabajo de tía de mucho cuidado, pero fue genial. Sin embargo lo cierto es que normalmente no tengo la oportunidad de visitar muchos, porque para cuando acabamos de recoger aquí ya es septiembre, y para entonces a una le gusta disfrutar de un poco de paz. Lo más próximo a lo que tenemos aquí, creo yo, es el carnaval de Notting Hill. Es un poco salvaje, pero tiene una enorme diversidad y hay sonidos y vida y música de todas partes. Nosotros tenemos ese sabor a carnaval porque estamos toda la noche y se acampa dentro de la valla, y no sé cuántos festivales hacen eso ahora. En Glastonbury estamos todos juntos dentro, y eso le da a todo una energía muy especial.

¿Cuál es el secreto a la hora de traer a los artistas principales?
Bueno, los mejores son los grupos que se crecen un poco con la ocasión. Cuando pusimos a los White Stripes todo el mundo estaba un poco en plan “¿Qué? ¿De grupo principal?” pero fue genial, llenaron de verdad.

¿A quién tienes en el radar en este momento?
Sin duda a M. Ward, y Bon Iver vuelve. Me encanta lo que hace y fue cabeza de cartel en el Escenario Parque, así que definitivamente vamos a intentar buscarle un sitio. Cada par de meses hacemos una playlist y juntamos lo más destacado de lo que hemos escuchado. Usamos Spotify un montón. Mi marido, Nick, es un buen ejemplo, porque tiene que escuchar muchísimas cosas. Es una forma estupenda de escuchar música nueva y de antes. Probablemente yo llegué bastante tarde, por el tipo de persona que soy, pero Nick ya estaba metido en él desde muy muy pronto. Así que tenemos una cuenta para la casa y la gente nos manda enlaces a cosas y es genial. Soy bastante tirando a selectiva con respecto a lo que meto en el portátil, porque no quiero acabar perdiéndome en él, pero con Spotify puedes explorar territorios en los que no te habrías metido necesariamente y descubrir música que está fuera de tu propio mundo.

Hace poco tu padre, Michael, dijo que le encantaría traer a Adele el año que viene. ¿Cómo avanza eso?
Pues tocó en el Escenario Parque a las 10 de la mañana hace unos años, y eso no se va a repetir. Aquel fue un año de muchísima lluvia, pero esperamos que no sea eso lo que le hizo apartarse de los festivales. Creo que hará lo que quiera hacer, es lo que hay. Sería genial si tocase, pero obviamente es ella la que tiene que tomar esa decisión. A decir verdad no hay muchas chicas, por lo que ese es otro trabajo que nos toca, mantener bien el equilibrio.

¿Tiene los brazos de Glastonbury abiertos?
Sí. Sería espléndido verla subir al Escenario Pirámide. Pero ¿quién sabe? Se dice que no le gusta tocar ante grandes muchedumbres, pero si puede actuar en los Grammys sí que puede hacerlo.

¿A quién os encantaría traer que nunca ha tocado?
Los más evidentes son Prince y los Stones, los dos serían obviamente geniales. Se habló mucho de Prince el año pasado, pero no sé si eso llegará a ocurrir, a decir verdad. Lo mismo pasa con los Stones, nos resulta difícil adaptarnos a gente acostumbrada a montar su propio espectáculo; claro que, ¿sabes?, no hubo problema con Bruce Springsteen y Paul McCartney. Podemos conseguir que cualquier cosa funcione, solo necesitamos que el grupo se ponga a ello. Y, evidentemente, pagamos mucho menos, ¡pero ofrecemos otras cosas!

El fin de semana pasado la rumorología se disparó con si los Stones daban la despedida en el evento del año que viene.
Traer a los Stones a Glastonbury es algo que siempre hemos querido que pasase. De momento lo cierto es que no hay más noticias, pero es algo que puede ocurrir. Me gusta pensar que les gustaría la idea.

Si no lo hacen el año que viene no lo harán nunca.
Muy cierto. Así que tienen que hacerlo. A ver, nosotros solo podemos ofrecer un pago pequeñito, pero estoy segura de que eso no les preocupa. Cuidaríamos muy bien de ellos.

¿Igual podrían alojarse aquí, en la casa?
¡No! ¡La única persona que se alojó en la casa fue David Bowie en 1971! Todo ha cambiado muchísimo desde entonces, incluso desde los 80, que es el primer recuerdo que tengo. Cuando era niña era Van Morrison y Elvis Costello, y la verdad es que no salimos de ahí durante bastante tiempo. A mi me encantaba escuchar a los Hothouse Flowers, por ejemplo, aquí al sol, y era, para mí era genial. Shakespeare’s Sister fueron un gran punto de inflexión, porque vinieron aquí y tocaron en este sitio, que la gente aún veía como alternativo y que asustaba un poco.

¿La gente del colegio entendía lo que pasaba aquí?
¡No! Sabían que teníamos actuaciones raras, como Hawkwind, pero de repente estaba Shakespeare’s Sister, y eso era extraño de verdad. Yo tenía unos 10 u 11 años, y era entonces cuando Stay tenía un éxito enorme. La gente se preguntaba cómo habíamos conseguido que este grandísimo grupo tocase en nuestra cosa rara que solo conocían sus padres hippies. Happy Mondays también fue algo grande, y fue la primera vez que formó parte de mi escena. Lou Reed también fue para mí de lo más emocionante. ¡Y Blind Melon! Recuerdo estar desesperada por llegar a casa, del colegio, el primer viernes para poder ir como un rayo a ver si aún los pillaba. Blind Melon fueron el principio para mí.

¿Cuáles son tus rumores de patio de colegio favoritos sobre Glastonbury en aquella época?
¡Ja, ja! Pues el principal es que Glastonbury era una especia de nido de drogas y que cuanto más te adentrabas más duras eran las drogas y al final llegabas a Babilonia y allí conseguías todo lo que necesitases. ¡En el colegio había mucha exageración!

Desde fuera todo parece que va sobre ruedas, pero debe de haber habido años muy difíciles.
¡Sí! 2008, evidentemente, cuando tuvimos a Jay-Z. Porque 2007 fue difícil de verdad. Hubo mucha gente que vino porque querían que les viesen venir aquí, y realmente no querían estar aquí. Y estaban chasqueando los dedos frente al Escenario Pirámide diciendo “A ver, ¿dónde esta la magia? ¡Esto es una basura, no hay magia, está lloviendo, no se oye a los grupos!”.

¿Tuvisteis problemas de amplificación?
Sí, y algunos grupos con los que estábamos muy emocionados llegaron y vieron que estaba llenísimo de barro, y no les gustó. Eran algunos de los grupos de más bombo de aquel año, y que ellos dijesen como que públicamente “Esto es horrible, es espantoso” más el hecho de que había gente delante del Escenario Pirámide diciendo “Esto es una basura”, y está lloviendo, y nadie es capaz de oír la música, y todas estas cosas, de repente es como un efecto dominó. Pasamos de ser buenísimos a ser malísimos. Y hubo mucho veneno. Cuando le das a la gente voz para que suelte lo negativo, están listos.

¿Eso influyó en el año siguiente?
Sí. Vendimos 80.000 entradas el primer día, pero ahí nos quedamos, y eso nos metió mucho estrés. Michael perdió un montón de peso y no dormía, estaba muy preocupado por las entradas, y le decíamos “¡Por favor, ayúdanos!” a todos los que conocíamos, porque tenemos que vender todo para cubrir los gastos. Y entonces contratamos a Jay-Z.

¿Fue decisión tuya?
Sí, porque pensé que Jay-Z era fenomenal y me parecía que no podíamos poner otro grupo indie. Teníamos a Kings of Leon el viernes por la noche, y yo quería algo un poco diferente para el sábado. Así que trajimos a Jay-Z.

Y todo el mundo pensó que en Glastonbury os habíais vuelto locos.
Justo. Esa fue la gota que colmó el vaso, hubo gente que pensó que estábamos de atar y eso les gustó porque significaba que estábamos acabados.

Y ahora es cabeza de cartel en el Hackney Weekender de la BBC.
¡Sí! Es impresionante ver a Jay-Z actuando ahora en eventos por todo el país sin ninguna polémica. Es un testimonio de lo grande que es como artista y como embajador del hip-hop. Jay-Z ha mostrado que la música puede llegar a muchos públicos distintos.

¿Entonces hubo un momento en el que llegaste a pensar “Dios mío, he matado al festival”?
Sí, llegamos a pensar que a lo mejor era el último año. Llevábamos toda una racha, ¿sabes? Y yo sabía que no era por Jay-Z, porque eso vino al final de todo lo demás. Tampoco fueron los grupos que se quejaron, pero eso pasó en un momento bastante clave. Fue una combinación de cosas, y la gente estaba muy cabreada. Estaban en condiciones de estar molestos con Glastonbury.

Y Noel Gallagher no ayudó…
Pues, Noel evidentemente como que atizó el fuego, pero lo cierto es que realmente ayudó, porque en cuanto se pronunció lo convirtió en algo tribal. Era “nosotros” y “ellos”. Así que cuando salió Jay-Z fue absolutamente impresionante. Todo el valle se unió y fue como si esto fuese parte de algo nuevo y todo parecía fresco y emocionante otra vez.

¿Quién te sorprendió pidiendo una tienda?
A decir verdad, casi todo el mundo tuvo una tienda, creo yo. No hay mucha gente que no haya tenido.

¿Incluso Beyoncé?
Creo que ella y Jay-Z tenían una tienda, sí. No estoy segura, no me acuerdo bien porque acababa de dar a luz. ¡Igual no era una tienda pequeña de acampar, más bien una tipo de cuatro habitaciones!

¿Qué cosas cambiáis en 2013?
Ahora se están haciendo algunos cambios pequeños, pero hay cambios todos los años. El año pasado fue Campo Pequeno y los túneles futuristas; va a haber un montón de cosillas más así. Un año de descanso siempre es una buena ocasión para revisar la situación, pero también volveremos a tener el Underground Piano Bar, que es una de esas cosas que todo el mundo siempre busca y nadie consigue encontrar.

Finalmente, ¿qué es lo que la gente no entiende acerca de Glastonbury?
Probablemente, como somos los más grandes y más establecidos y los que tenemos mayor cobertura, no se dan cuenta de que aún así somos los más vulnerables. Glastonbury lo llevamos nosotros; no quiero dar pena, porque estamos bien, pero es una equivocación pensar que somos los más fuertes. Todo lo que ocurre aquí es muy emocional porque esta es nuestra casa, no es un sitio alquilado. Es un sitio con una historia personal y nos importa de verdad. Así que si la gente dice que se lo está pasando mal, nos importa en serio; queremos solucionarlo y que la gente se vea bien tratada. Así que la seguridad y la policía se mantienen al mínimo. Si rascas la superficie ves que todos los elementos que estaban aquí cuando comenzó siguen todos ahí. Siempre intentamos hacerlo mejor y mantenerlo lo más singular que podemos. Ahora hay muchísimos eventos, lo que es genial, pero significa que tenemos que mantener el carácter especial.

Un mensaje del Festival de Glastonbury sobre la reserva de entradas para 2013:

Hoy es el miércoles antes del último fin de semana completo de junio, lo que significa que por lo normal sería el día en el que abriríamos las puertas para un nuevo Festival de Glastonbury. Lógicamente, al ser nuestro año de barbecho, en 2012 no hay Glastonbury, pero este parece un buen momento para comunicaros que las entradas para Glastonbury 2013 saldrán a la venta el domingo 7 de octubre por la mañana.

En el marco de nuestro compromiso permanente con combatir la reventa, todo el que quiera asistir al festival el año que viene debe haberse registrado previamente a la salida a la venta de las entradas.

Registrarse es gratuito. Si todavía no lo has hecho, pásate ya por aquí para poner tus datos y subir una foto (solo lleva unos minutos). Recuerda que cada persona que quiera una entrada tiene que registrarse individualmente.

Si te has registrado para comprar entradas para el festival antes, es posible que sigas registrado (ahora solo es necesario registrarse una vez), pero te recomendamos comprobar si es así haciendo click aquí. Si no aparece tu registro, lo mejor es volver a registrarte; es mucho mejor resolverlo todo ahora que descubrir que tu registro ha caducado el día de la venta de entradas.

Ahora también se pueden editar los detalles del registro (por ejemplo si tienes que cambiar la dirección) haciendo click aquí.

¡Gracias! ¡Esperamos verte aquí, en la granja Worthy, cuando se abran las puertas la mañana del miércoles 26 de junio de 2013!