Nuestra entrevista con Robbie Williams

Todo el mundo está jugando a alcanzarme y el juego ya no es igual que antes…”, Robbie Williams.

Robbie Williams mira por la ventana de la suite del ático en su hotel de Mayfair. Ante él se encuentra Londres central, una extensión gris y húmeda.
“¿Alguna vez pensáis ‘Ojalá viviésemos en un sitio soleado’?”, pregunta.

“Sí, a veces”, respondemos. “¿Pero no te cansas de cuando hace sol todo el tiempo?”

Robbie nos mira como si estuviésemos locos de verdad.

“¡Qué te vas a cansar!”, exclama. “Esto me deprime. El tiempo ha cambiado y ahora está en plan ‘¡Eh! Aquí tienes el invierno’. Pues el invierno puede irse a la mierda, porque de lo único que me da ganas es de hibernar y comer Twix…”

Robbie Williams ha sacado disco nuevo, su primer álbum en solitario en tres años y el primero desde dejar Take That (otra vez) hace un año. Este nuevo trabajo se titula Take The Crown y Robbie considera que va mucho en él.

“Quiero un álbum a lo grande”, dice. “Grande, de éxito. A día de hoy nadie admite realmente que piensen así; lo que dicen todos es ‘No me importa si no vende. Ya estoy de vuelta de eso’. ¡Pero los que dicen eso son unos putos mentirosos!”

Entonces, ¿el éxito aun es igual de importante que era?
Sí, y quiero afirmarlo así. Aún quiero ser alguien en esto porque si no lo fuese tendría que cambiar toda mi identidad. Es que, si no fuese así, sería un golpe para mí; me sentiría ofendido si no fuese un gran éxito, aunque sentirme ofendido es algo que podría llevar bien.

En términos de pop, tuviste una entrada grande.
Cierto. He tenido la gran fortuna de recibir un montón de cosas buenas y una cantidad increíble de suerte y fe que me han tocado por el camino, así que no hay que refunfuñar, no puedo quejarme. Pero me encantaría un disco a lo grande. Por todas las razones que dije. Identidad. Ego. Y creo de verdad en él. Espero que también crea en él un montón de gente, y si es así me sentiría genial. Y punto. Y puede que haga que siga volviendo, y si no pues a lo mejor agarro la pelota y me voy.

¿Lo dejarías todo?
Sí, a lo mejor digo “¡A tomar viento!”. Tengo la idea romántica de que podría pasar; probablemente no pasará.

¿Porque sabes, en el fondo, que querrás volver y hacer un álbum impresionante cuando tengas 48 años?
Eso es cierto, y sería un disco muy distinto del que haría con 38. Nunca se sabe lo que va a venir, ¿no? ¿Sabes? ahí está el momento Circle of Life para mí. A lo mejor, espero, tengo uno de esos, en el que alguien me pide que escriba la música para una película. Pero no me llegan muchas ofertas así, porque no creo que la gente realmente piense que yo escribo música, que llegue a ser capaz de hacerlo.

¿Todo el mundo cree que tienes a alguien que se encarga de eso por ti?
Sí. Pues no lo tengo, así que hablad con Robbie.

Dentro de 30 años, ¿crees que te veremos como un tipo en plan David Bowie o más tirando a Tony Bennett?
Tony Bennett. David Bowie es de Marte, ¿sabes?, literalmente es de otro planeta. Es intocable, una criatura exótica. ¡Yo no soy una criatura exótica! Soy un tipo normal, más o menos. Soy el vecino de al lado, soy lo que tú harías como estrella del pop si pudieses, si llegases ahí y lo hicieses. El campo de lo que David Bowie es capaz de hacer supera en mucho lo que puedo hacer yo. ¡Pero he sido capaz de hacer de esto 60 millones de álbumes! Pero David Bowie es único de verdad; no puedes poner a otro a hacer lo que él ha hecho. Podrías poner a otro a hacer lo que he hecho yo.

Vale, ahora concretando, ¿cuáles consideras las cinco mayores estrellas del pop de la historia?
Freddie Mercury. Siempre, siempre me ha encantado, pero recientemente he estado alucinando la leche con lo jodidamente brillante que era. Luego va Prince. Luego John Lennon. David Bowie. Mick Jagger. Y mira a Barbra Streisand, que ha vendido 150 millones de discos.

¿Te molesta que haya vendido más discos que tú?
¡No! Porque ella es de una época en la que había leyendas en condiciones, no como ahora. Era una época en la que el glamour era de verdad.

A lo mejor eres el último eslabón, la última estrella del pop.
¡A lo mejor sí [risas]! Lo siento, los demás. Pero también está ahí Adele, que ha hecho, ¿cuántos fueron? ¿25 millones? No me extrañaría que a su próximo disco le vaya también muy, muy bien.

Hablemos de música. ¿Qué sonaba en tu casa cuando te criaste?
Pues mis primeros tres años los pasé en un pub, así que era lo que había en la gramola, por lo normal Summer Nights. Ese fue el primer disco del mundo que me mostró que tenía futuro en el espectáculo, porque los clientes del pub metían una moneda y yo hacía la mímica de la música. Lo interpretaba todo.

¿Tanto la parte de John Travolta como la de Olivia Newton-John?
¡Supongo que sí! No me provocaría ninguna confusión con esa edad, solo debía de tener dos o tres años. Estoy seguro de que fue el primer disco que realmente amé, sin saber que lo amaba. Y luego estaba el Monster Mash de Bobby “Boris” Pickett. ¡Tenía miedo de esa canción! Y luego los grandes, Showaddywaddy. Yo quería ser un Teddy Boy.

¿Hasta dónde llegaste con ese sueño?
¡No muy lejos! Pero entró en mi subconsciente. Tocaron en el Queen’s Theatre de Burslem, a la vuelta de la esquina del pub, y fui a verlos. Allí vi a los Banana Splits, también, fue mi primer concierto. Yo quería en serio una chaqueta de Teddy Boy de las de tres cuartos, pero mi madre no me la compraba. Sin embargo, luego pasaría a ser un elemento básico en mi línea de moda, Farrell. Los últimos 15 años lo que he llevado son chaquetas de tres cuartos.

Entonces, ¿Showaddywaddy fueron una gran influencia?
Una gran influencia en Farrell. ¡Sí! Creo que realmente lo fueron, chistes aparte. Farrell by Showaddywaddy. Y no me puedo olvidar de los Darts y Manhattan Transfer.

¿Cuál fue el primer disco que fuiste a la tienda y compraste?
El primer disco que me compraron fue Electro 1, del sello StreetSounds; me lo compró mi hermana. Ese y el Muro de Pink Floyd, pero yo nunca lo escuchaba, solo el Electro. No me cansaba. Me parecía que era como si hubiese mensajes enviados desde Brooklyn, Nueva York, y los pillase en el quinto pino, en Tunstall, Stoke-on-Trent, yo con seis años. Era una época en la que se iba quitando el linóleo del suelo y todos le dábamos al breakdance. Fue mi primer movimiento musical, y he tenido la suerte de disfrutar de unos cuantos. También hubo una época en la que tuve una parka. Yo iba en el extremo de cola del Mod. Hemos tenido el placer de tener unos cuantos movimientos musicales grandes en Gran Bretaña. Y ahora no hay ninguno. Parece que se acabó por 1995 o 1996.

¿Cuál crees que fue el último gran movimiento musical que hayamos tenido en el Reino Unido?
El britpop y el jungle, y desde entonces no ha habido nada más. ¡Y eso fue hace 17 años! ¡Hay que joderse! Ya nos falta poco para morir, ¿sabes? Ya se nos ha pasado por lo menos la mitad del tiempo. Hemos tenido nuestros mejores años. Lo piensas de verdad cuando tienes chavales, piensas “Joder, ahora me toca hacer lo correcto”. Y a mí al principio me fastidiaba bastante tener que hacer lo correcto, pero ahora mola, ahora quiero ser el colega de mi hijita.

¿También estás dispuesto a ponerte firme?
Sí, en el fondo de la mente me digo a mí mismo que no me va a colar ni una.

Pero te las colará.
Bueno, vale. Es que… lo que sientes es todo un gráfico de tarta de emociones diferentes, ¿no? Tienes esa primera ola de estar extasiado delante del milagro de tener a tu princesita, luego viene el “Mierda, ¿y ahora qué coño hago yo con este bebé?”. ¡Y solo tiene tres semanas y media!

¿A quién se parece más?
A mí. Se parece a mí. Tiene la boca de su mamá, que es genial; pero parece que… ahora tiene los ojos azules, pero se le pondrán verdes, creo. Y parece que tiene la nariz de su papá. Perfecto mientras también tenga la inteligencia de mamá. Y su memoria. Va a ser guay. Y mamá es divertida, es una chica divertida, sí. Yo solo quiero una persona amable, educada. Es todo lo que pido, la verdad.

¿Qué música escuchas para arrancar por las mañanas?
Realmente, creo, y aquí es donde entra Spotify, que necesito una playlist de levantarme y en marcha. Necesito una playlist así porque estoy en modo pop star total, y en modo pop star total tienes que ir a correr casi todos los días para no engordar. Sin embargo, ahora mismo estoy como un pirado, entrando para mirar cómo le va a Candy en YouTube cada dos minutos. Hubo 3,6 millones de personas en las primeras dos semanas y media; eso está bien, ¿no? Pues así, y luego leo los comentarios, porque estoy pirado y me odio a mí mismo…

¿Los lees todos?
¡Sí! Estáis poniendo una cara como si estuvieseis pensando que es de lunáticos, pero donde vosotros veis locos yo veo amigos. Amigos muy buenos.

Siempre nos gusta aquella canción, Killing Me, del primer disco. ¿Qué nos puedes contar de ella?
[Canta:] “Words cut deep when you’re defenceless, cos they’re killing me. Killing me softly…” Creo que probablemente era el mejor tema de mi primer álbum. “I want my picture back…” La historia es que había un tipo en un grupo de gente con el que yo andaba en su momento. Eran, como, mis colegas de estudios, y uno de ellos era el cabecilla y decidió que yo no le caía bien. Pero el problema era que yo era un gran fan de él, como persona. ¿Sabes? Era la gente que tenía como referencia.

¿Y la tomó contigo?
Sí, y eso me fastidió el ambiente con mis otros amigos. Él les decía a todos ellos que yo era un creído y era esto y lo otro, y no lo era, de verdad. Solo era joven y entusiasta. Lo cierto es que todo eso me dejó muy jodido, hundido. Así que, para intentar entenderlo, grabé mi primera canción, sin acompañamiento, era solo letra, y le envié la cinta. Y parte de esa canción, que dice [canta]: “Ah, you paint my picture black, the joke’s on me and I don’t wanna laugh, remember the good times, won’t you bring them back someday, somehow” [“Ah, me retratas de negro, el chiste es sobre mí y no quiero reír, recuerda los buenos momentos, ¿no vas a recuperarlos algún día, de algún modo?”]… acabó en Killing Me. Todo esto viene de tres o cuatro años antes de ese primer álbum, e iba directamente dirigido a aquel amigo cabrón que tenía envidia. Además, claro, la terminé en el momento más depresivo de mi vida.

¿Sin qué cinco discos no podrías existir?
Vale, el White Album, Behaviour de los Pet Shop Boys, Electro 1., It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back de Public Enemy, Welcome to the Beautiful South. ¡Y luego A Night At The Opera, Day at the Races, Jazz y News of the World! ¿Sabes? el mismo tío que me pasó todos sus discos de Queen para copiar luego me pasó a los Stone Roses. No lo pillé para nada. No lo entendía. Ahora sí, pero entonces, con 15 años, era hip hop o Queen.

¿Crees que existe la canción perfecta?
Sí. Bohemian Rhapsody. Creo que puede ser la grabación más grande que nunca se haya hecho. Bohemian Rhapsody son minutos de genio absoluto, ¿no crees? Es como… ¿de dónde coño se sacó algo así? ¿Del culo? No sé. Wichita Lineman es una de mis canciones favoritas de siempre, y no sé por qué, porque nunca he sido un lineman de Wichita, ni sé realmente lo que es, pero aun así me encanta ese tema, me rompe el corazón. Pero si buscas la canción perfecta, pues, Singing in the Rain está muy bien.